Cierto verano
mi madre
me pide
que vaya al colmado
a comprar leche
para el desayuno
estaba en mi cuarto
en la radio
Journey comenzaba
Don’t stop believing
de la nada
rompí a llorar
sentía una inmensa culpa
mi cuerpo todo
marcado por la culpa
no entendía
por qué
ese día
una oscura
tempestad
rajó camino
por mi pecho
algo que no logro
nombrar
quedó perdido
para siempre,
para siempre,
para siempre.
–e.s. ortiz-gonzález
«Artefactos de Silencio»
Dibujos de un trazo continuo,
Tinta sobre papel
10″ x 7″
Colección colaborativa:
Poesía de E. S. Ortiz González,
ilustraciones de Amado Martínez Lebrón.
facebook.com/tiendalalinea
